Alberto Vázquez-Figueroa: Ébano

Muy Lector mío:


Parece tarde reseñar una novela casi 50 años después de que salió. Poco puedo decir que no haya dicho otra persona antes. Pero ya que he leído Ébano, voy a decir qué me ha parecido. Así los chicos de Libreando.club podrán seguir enviándome libros y acertar cada vez mejor.

Me encanta el contraste al principio de Ébano: David Alexander saca fotos de elefantes para una revista. Vuelve al pueblo donde su esposa le pensaba esperar, pero Nadia no está. La han secuestrado cazadores de esclavos. Sí, cazadores de esclavos. Los seguía habiendo en los años 70 y 80. Es posible que los siga habiendo hoy. David tiene que alcanzar a su mujer antes de que la lleven al harén de algún jeque árabe. De allí, nadie vuelve a salir.

Mientras Nadia trata de sobrevivir, de no ser violada y tal vez de escapar, David pide ayuda de embajadas, ejércitos y el misterioso Grupo Ébano. Recuerdos y pensamientos hacen larga esta parte. Vázquez-Figueroa se recrea en dibujar minuciosamente el Sáhara. Te gustará si te gustan los relatos de viajes. A mí me faltaba tensión en esta parte. Pero sí se tensa la novela hacia el final. Suenan disparos por el desierto, mana sangre en las chozas del barrio pobre de Port-Sudán.

El protagonista David no es héroe que digamos. El autor tampoco le da mucha ocasión. Primero le vemos pedir ayuda, después se pasa varios capítulos sentado en una duna, vigilando un trozo de desierto. Las batallas las libran otros. Nadia sí que lucha. Me cae bien.

Un pormenor gracioso: Ya en los años 70 la gente se preocupaba por un cambio climático. Al cabo de unos cuantos inviernos fríos creían que venía la glaciación.

Atentamente
Christina Widmann de Fran


Ébano de Alberto Vázquez-Figueroa

Primera edición: 1976

Edición del 2012 disponible en Amazon.es.

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